jueves, mayo 23

una pitonisa rumana con experiencia televisiva

Las elecciones catalanas de este domingo 12 de mayo suponen también la registro de Carles Puigdemont, desde hace años en Bélgica. Quien sea presidente de la Generalitat entre enero de 2016 y octubre de 2017 será candidato de ‘Junts + Puigdemont por Cataluña’aunque tu regreso a España depende de ti: depende del resultado por tu parte.

Con la esperanza de saber si el resultado es un presidente elegante por segunda vez, su gira por Cataluña podría implicar conocer a su actual esposa, Marcela Topory sus dos hijas adolescentes, Magalí y María. Ella permaneció en la vivienda de Girona que nos abandonaron los Junts hasta Waterloo.

La mujer descentralizada de la política catalana es una de las protagonistas que retomó a Puigdemont en Cataluña. Pero ¿quién es en realidad Marcela Topor, la mujer del candidato de Junts? Sabemos todo lo que necesitas saber sobre esta pitonisa rumana que conquistó el corazón de los gerundenses hace más de 25 años.

La historia de amor de Puigdemont y su mujer Marcela Topor

El amor entre Carles Puigdemont y Marcela Topor fue inesperado durante un escenario en 1998. La esposa del expresidente catalán, natural de Rumania y aficionada al teatro, estudió en Girona con la compañía de teatro lúdico Théâtre para participar en un festival internacional de teatro amateur. Todo el mundo sabe y empieza a saber sobre el romance, incluso un poco más tarde. Marcela viajó a Moldaviadonde yo vivo.

Esta gran distancia que los separa no tiene efecto en su relación: política fue traducido en varias ocasiones al Lasi, donde viven los jóvenes, para mantener vivo al lama e incluso viajar a París para estos juntos. Durante el año 200, entre dos años de relación, la pareja daba el ‘si, quiero’ en dos ceremonias diferentes: una novia en Rosas, una ceremonia laica, y otras en Rumanía, para el ritual ortodoxo.

Carles Puigdemont y su mujer Marcela Topor en el festival de Peralada

EFE

Topor entonces decidió traducir definitivamente en españa Estar con tu marido y, antes de aprender español, optar por estudiar catalán. Gracias a su formación en periodismo y filología inglesa y a la influencia de Puigdemont, la mujer del candidato de Junts llegó a trabajar durante unos medios de comunicacióncomo la Agencia Catalana de Noticias (dirigida precisamente por Carles), el periódico Cataluña hoy el canal Punt Avui.

Pitonisa y aficionada del mundo místico

Conocemos bien el período de trabajo de Marcela Topor, pero es el más desconocido de la mística. La mujer de Puigdemont ha quedado demostrada en varias ocasiones como una gran amante del magia y misticismo desde pequeño, una tradición que venía de nuestras razas rumanas. “Eres una especie de maga”declararse amigos aquí en exclusiva para ‘La Razón’, desprendiendo las creencias que se deben a toda su relación con ellos espíritu.

Estas creencias se las ha impuesto a una conocida pareja, que antes de conocer, eras un gran aficionado a la nigromancia y los libros de magia. La política de Junts también se centró en su famoso bolso Gallo de Horezúuna cerámica romana que dice que tiene sentido común, cuando se autoproclama presidenta de la Generalitat de Cataluña.

Marcela Topor, la esposa de Carles Puigdemont

AFP

Topor no llora solo en el poder de los amuletosde lo contrario también en el Adivinación. Tras reconocer esta ciudad de tamaño medio, la mujer catalana consigue definir el futuro basándose en la naturaleza y regalos para viajes con mucho contenido místico para quienes quieran conocer a su marido antes de abandonar el país.

Su vida entre la casa de Puigdemont y Bélgica

La vida de Marcela Topor dio un giro total cuando se casó ayer en Bélgica el 30 de octubre de 2017Semanas después de la celebración de referéndum ilegal del 1-O. Escondido en el maletero de un coche, Puigdemont se instaló en una zona residencial cercana a Bruselas, donde reside desde entonces, dejando a toda su familia al margen de la justicia.

La mujer de Carles Puigdemont presenta un programa de entrevistas en el canal del Punt Avui

A partir de entonces, la pareja se mantuvo viva por la distancia, según el periodista sigue residiendo en la cabaña familiar, que está junto a los afueras de Girona, con sus hijas Magali y María. Topor ha mantenido su trabajo en la cadena catalana, donde presenta un programa de entrevistas para lo que cobra a la venta a 6.000 euros al mes.