sábado, febrero 24

Deco le abre la puerta de salida a Mateu Alemany | Deportes

Deco es el nuevo director deportivo del Barcelona. El brasileño firmó su contrato por las próximas tres temporadas, hasta junio de 2026, misma fecha en la que finalizará la segunda etapa de Joan Laporta como presidente del Barça. Así lo confirmó la entidad azulgrana este miércoles, a pesar de que el exagente -representaba, entre otros, a Raphinha hasta que en junio anunció que vendía su empresa- había comenzado a ejercer en su nuevo puesto desde que finalizó la pasada temporada. “Deco pidió plenos poderes”, subraya una fuente del club catalán. El aterrizaje de exfutbolista del Barcelona en la Ciudad Deportiva Joan Gamper tuvo sus damnificados: el primero, Jordi Cruyff, que no renovó como secretario deportivo; el segundo, Mateu Alemany. “De momento, Mateu seguirá hasta el 2 de septiembre [el mercado cierra el 1] como director de fútbol. Después se verá si continúa o no en el club”, explican en los despachos del Camp Nou.

No es la primera vez que en el Barcelona se habla del adiós de Alemany. De hecho, el pasado 2 de mayo, el club anunció que dejaba sus funciones. Sin embargo, dos semanas después, tras frustrarse su millonaria contratación por el Aston Villa –”Le pagaban tres veces más”, explicaban, en su momento, desde el entorno del balear-, Alemany pactó su continuidad en el Barça. Por entonces ya se sabía que la etapa de Jordi Cruyff había llegado a su fin y que Laporta quería a Deco en la estructura deportiva. “Tenemos que ir todos a una”, comenzó a pedir Xavi. El entrenador del Barça creía en el tándem que formaba junto a Cruyff y Alemany. “Cada uno sabe su rol, Jordi y Xavi en el aspecto deportivo y Mateu negocia”, explican desde el staff técnico. La presencia de Deco alteró el ecosistema en la Ciudad Deportiva, ya nadie tenía tan claras sus funciones, mientras que Deco sí sabía que quería el control absoluto.

Poco a poco, la relación entre Deco y Alemany se comenzó a desgastar. Hay en el Barça quien justifica la mala relación en una cuestión de feeling, pero también están los que la explican a través de los distintos intereses, que se traducen en la política de fichajes. Xavi, por su parte, quedó en el medio. “La relación con Mateu es excelente, pero con Deco también. Se llevan muy bien desde su etapa como compañeros”, sostienen desde el cuerpo técnico.

Alemany, que tenía contrato con el Barcelona hasta 2024, fue una de las piezas claves de Laporta en el inicio de su gestión. Era tan importante su palabra en la Ciudad Deportiva que hasta Messi lo señaló como el responsable de su salida. En la temporada 2020-2021, justo después de cerrarle la puerta al argentino, Alemany gastó 62 millones en fichajes, en nueve futbolistas. Al año siguiente, gracias a las palancas, pactó la llegada de ocho jugadores por un total de 158 millones. Este verano el Barça cerró tres contrataciones: Gündogan, Iñigo Martínez y Oriol Romeu. Solo gastó 3,4 millones.

Sin Mateu al mando de la dirección de fútbol a Laporta se le presenta un nuevo desafío: ¿quién se ocupará de cuadrar el fair-play, una de las especialidades de Alemany, y de gestionar las relaciones con LaLiga? En la primera etapa de Laporta en el Camp Nou, Txiki Begiristain (secretario técnico) hizo un tándem exitoso con Raúl Sanllehí (director de fútbol), después fueron Jordi Cruyff y Alemany los que funcionaron. Ahora, parece que Deco se queda solo. Tiene todo el poder, tal y cómo pidió.

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